domingo, 23 de diciembre de 2018

El estreno de CREEPSHOW

      Las navidades de 1983 tuvieron que ser divertidísimas para algunos zaragozanos. CREEPSHOW, esa joya fabricada a pachas entre George A. Romero y Stephen King se estrenaba en la capital maña el 23 de diciembre de 1983.

Cartelera publicada el mismo día en "El Heraldo de Aragón"

De hecho, aprovecharon para publicitarlo de esa manera: "Pase unas navidades terroríficamente alegres viendo CREEPSHOW", decía el cartel. Cartel que por cierto, y ya se que me repito más que el ajo pero es lo que tenemos los fans, es de mis favoritos. No vi la película en el cine pero sí recuerdo el cartel en la calle, porque creo recordar que el cine Iris al principio tenía la taquilla en la misma calle Cádiz de Zaragoza, aunque luego la movieron al interior del centro comercial. Y lo que recuerdo es que ver ese pedazo de cartel en la misma taquilla era algo impresionante, tanto que a día de hoy, cada vez que paso por ahí siempre me acuerdo de él.

El cartel fue homenajeado en un reciente episodio de "The Walking Dead". Su director, Greg Nicotero, así lo declaró en Instagram

Poco que añadir que no se sepa ya sobre la película, que surgió de la colaboración entre Romero y King, que en un principio querían hacer juntos una adaptación de "The Stand" (hubiera sido curioso ver qué habría salido de ahí, con Romero en su mejor momento haciendo lo que mejor sabía hacer: rodar apocalipsis), pero el presupuesto que necesitaban para ello era enorme, con lo cual decidieron partir de cero y hacer una cosa totalmente nueva. Con guión del propio King, el cual también es el protagonista absoluto de uno de los capítulos de la película, se propusieron homenajear a los cómics de la E.C. con los que habían crecido y facturaron esta maravilla, una película de capítulos en la mejor tradición del cine de terror desde "Al morir la noche" (Dead of Night, 1945, varios directores) o las producciones de la Amicus y adoptando una increíble estética colorista que recordaba a los sangrientos cómics de los cincuenta con sus colores saturados.


Rodada íntegramente en el Pittsburgh natal de Romero, que deseaba, con ese espíritu indie que le caracterizó siempre, mantenerse alejado de los ambientes hollywoodienses, la película es una auténtica maravilla con escenas de las que no se olvidan.
Y para contribuir a que no se olvidaran, se publicó además un cómic realizado por otro maestro del horror, el gran Berni Wrightson. Y si la película es una auténtica joya, el cómic por su cuenta es una obra maestra.

Que alguien le de a este señor su tarta

La adaptación al cómic fue publicada en nuestro país por Toutain, que para algo editaban ya el Creepy

Por cierto, la portada del cómic fue replicada en la realidad de forma alucinante por el artistazo Angelito Devolverla Rebobinada (https://devolverlarebobinada.blogspot.com/), que ha sido tan amable de cederme un par de imágenes del display que realizó y que aquí pueden ver en todo su esplendor:


Display que además mantiene una fidelidad absoluta con la portada original, fíjense en los detalles

Alucinante, ¿verdad?

Yo como muchos de mi quinta no pudimos verla en cine por edad, de hecho leí primero el cómic, que eso sí que era más accesible para un crío como yo y después la vimos en VHS, que por cierto conservo.

Esta foto sólo la pongo para presumir

Y una nueva y navideña versión del cartel (autor desconocido)

Y poco más que añadir, la película fue un éxito y tuvo una continuación, pero en la que ya no estaban implicados los autores originales.

Que son estos dos

Pero no obstante, sin tener la belleza cromática que le dio Romero y las historias de King, pese a todo es una continuación muy digna y con alguna historia inolvidable como "La Balsa" que ya se ha quedado en el imaginario colectivo. Yo al menos disfruto de las dos casi por igual.

Al final consiguió su tarta. Claro que sí, joder

miércoles, 19 de diciembre de 2018

El estreno de EL RESPLANDOR

      "La ola de terror que barrió América" llegaba a las costas peninsulares, y en concreto a la costa de la ciudad de San Sebastián, un 24 de septiembre de 1980. EL RESPLANDOR, de Stanley Kubrick se estrenaba en nuestro país en el marco del Festival de Cine de San Sebastián, en su edición número 28, una edición bien convulsa en la que el festival había perdido su clasificación "A" y en la que en sus alrededores las calles ardían por motivos políticos. Sin embargo debió tratarse de una edición espectacular en lo cinematográfico en la que jóvenes autores como un tal Pedro Almodóvar presentaba su ópera prima, "Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón" o un tal Iván Zulueta llevó una extraña película llamada "Arrebato"...
sea como fuere "El Resplandor" fue presentada en la ceremonia de clausura del festival pero recibió una acogida tan fría como el laberinto helado de su final... el crítico de El País, por ejemplo, al día siguiente escribía que la película "no aterroriza", y que películas como "Viernes 13" conseguían mejores resultados en ese aspecto. Una opinión así se hace difícil de creer, lo único en lo que puedo pensar es que en ese año, en 1980, se estaban estrenando las películas más pasadas de rosca de la historia y con una violencia tan inaudita hasta ese momento que a lo mejor la crítica esperaba algo mucho más sangriento... me refiero a películas como Inferno, de Dario Argento, Viernes 13, Holocausto Caníbal... películas que sorprendían en su día por su extrema ferocidad.
      Pasaron unos meses hasta que su estreno se hizo efectivo en las pantallas comerciales españolas, concretamente el 19 de diciembre de 1980. En mi Zaragoza natal se estrenó ese día en el Cine Cervantes.

   
 En lo personal, que de eso trata este blog, puedo decir que aunque yo era un niño recuerdo perfectamente esos días. Recuerdo la gran campaña publicitaria, los comentarios en los medios que decían que era la película más terrorífica jamás hecha... y yo estaba fascinado. Me fascinaba ese cartel tan básico, con la cara de un auténtico loco, un hacha, y sobre todo el rostro desencajado de la mujer. Me fascinaba a la vez que me aterrorizaba, quería ver la película pero a la vez no quería hacerlo... ese póster se me metió en la cabeza. Era tan básico como un batazo de béisbol en la cabeza y no podía dar más miedo al niño que era yo. Por supuesto cuando la estrenaron no pude evitar ir a meter al hocico al cine... obviamente no me dejaron verla, pero juro que recuerdo como si fuera ayer estar en el hall del cine Cervantes flipando con los fotocromos que había expuestos (en aquella época sin internet era la única forma de anticipar algo de la película que ibas a ver), fotocromos bastante extraños en los que por un lado se veían imágenes aparentemente cotidianas de una familia y por otro imágenes muy perturbadoras de Jack Nicholson... hoy gracias a páginas como Todocolección he podido recuperar esos fotocromos y me ha hecho mucha ilusión volver a verlos:


Recuerdo que me inquietó especialmente la imagen de Jack en el laberinto, que entonces me pareció una especie de cueva... es que me acuerdo perfectamente. Aquel rostro demoníaco se me quedó grabado a fuego.

El fotocromo de arriba se me quedó grabado en el cerebelo.

Se me quedó tan grabado ese fotocromo que apenas unos pocos años después en un videoclub vi la carátula de "Aquella casa al lado del cementerio" de Lucio Fulci, reconocí al instante esa cara que habían copiado para el póster, añadiéndole un cuchillo:

Díganme que la cara del póster no es la de Jack Nicholson en ese fotocromo... estos italianos...

La película fue un gran éxito comercial pero no de crítica. Para muestra, la reseña aparecida un par de días después del estreno, hecha por el crítico de guardia de "El Heraldo de Aragón" y de nuevo incomprensible, tanto en el contenido como en lo formal:


Por supuesto no puedo estar más en desacuerdo; para mí "El Resplandor" es una de las grandes películas del cine de terror, juega en la misma liga de "El Exorcista", "La Semilla del Diablo" y alguna otra más... Kubrick estaba obsesionado con tocar todos los géneros y hacer una obra maestra en cada uno de ellos, y para mí en este caso lo consiguió con creces. Aunque los fans de Stephen King, el autor de la novela original, quedaron bastante decepcionados porque la película se aleja bastante del relato. No me malinterpretéis, a mí me gusta la novela, pero la realidad es que la película es muy superior. El libro de King no deja de ser una simple historia de fantasmas mientras que la película va muchos más allá. Kubrick no creía en la vida después de la muerte y no podía enfrentarse al relato desde la perspectiva simplista (para él) de King, y dejó en el aire lo que para el autor de Maine tiene una explicación sencilla, si se pueden considerar sencillas las historias de encantamientos, claro. Para mí es un gran acierto ese final tan enigmático que te deja totalmente desconcertado la primera vez que lo ves, aunque viendo y leyendo entrevistas con la gente que participó en el rodaje de la película cada vez tengo más claro que ni el propio Kubrick tenía muy claro su auténtico significado, aunque fue muy inteligente por su parte dejarlo así. Por lo que sé a estas alturas, la historia de la película se iba escribiendo mientras se filmaba, y si a Kubrick se le ocurría una idea sobre la marcha, la rodaba aunque luego no encajara con la historia. Por ejemplo, una de las ideas que llegaron a barajarse es que el personaje de Hallorann, interpretado por Scatman Crothers, al llegar al hotel para rescatar a la familia fuese inmediatamente poseído por los espíritus al poner un pie allí y la emprendiera a hachazos con la familia... me parto con sólo imaginar la cara que se les hubiera quedado entonces a los fans hardcore de King al ver eso... pero bueno, Kubrick lo dejó todo tan abierto a las interpretaciones que las hay para todos los gustos, como las vomitadas en el detestable documental "Room 237", abominable subproducto del que desaconsejo su visionado y con el que no pienso perder el tiempo comentando sus "interpretaciones" de la película sin ningún tipo de fundamento. Muchos más interesantes por ejemplo son las pequeñas piezas que hacen los fans y los estudiosos del arte cinematográfico, como estas dos en las que se habla de la imposibilidad física de los decorados de la película:



Son dos piezas bastante logradas en las que se habla de cómo la estructura del hotel tal y como se muestra en la pantalla no tiene ningún sentido, hay puertas, ventanas, entradas y salidas donde no debería haberlas y la verdad es que como espectador nunca me había dado cuenta hasta que no me lo señalaron, pero de alguna manera uno lo aprehende a nivel subliminal, dando a entender que Kubrick desde el principio ya ha configurado el hotel como si de un laberinto de la mente se tratara, y si no me creéis echad un vistazo a estos cortos tan interesantes.
Pero por otro lado, en los extras de la magnífica edición en bluray gente que trabajó en la película cuenta que estos sinsentidos de los decorados le fueron señalados a Kubrick durante el rodaje y él se limitaba a responder: "¿Y qué más da?. ¿No te has dado cuenta que estamos rodando una película sobre FANTASMAS?". Brutal declaración de intenciones que desarma cualquier loca teoría de las que tanto nos gustan...

Y es que Kubrick era mucho Kubrick. Nunca sabremos cuál era su interpretación de la película, él se aseguraba de que el misterio permaneciera para siempre quemando todo el material sobrante de sus rodajes y asegurándose así que nadie en el futuro hiciera un remontaje de sus películas, cosa que me parece maravillosa viendo cómo se cambian las películas mediante nuevos montajes, nuevas coloraciones y nuevas "remasterizaciones" que se cargan para siempre las películas originales para modificarlas al gusto de la época. De "El Resplandor" por ejemplo se llegó a rodar y exhibir durante una semana un final alternativo, pero al ver que no funcionaba el mismo Kubrick ordenó a todos los proyeccionistas que cortaran ese final y lo mandaran de vuelta a la productora para ser destruido, y parece ser que así fue puesto que no se ha encontrado ninguno hasta la fecha, tan sólo existen fotos y los recuerdos de los que pudieron verlo durante la semana del estreno en Estados Unidos. Así que dudo que alguna vez lo podamos ver, quedando para siempre la misteriosa visión no sólo de la novela de King, sino de todo el género de terror que nos brindó ese maestro del cine llamado Stanley Kubrick.

      Y una curiosidad final, tan sólo un par de meses después se estrenaba en Zaragoza una película anterior, la estupenda "Pesadilla Diabólica" (Burnt Offerings) del enorme Dan Curtis. La película es de 1976 y ya había sido estrenada en el X Festival de Sitges en 1977. Se trata de una de las películas favoritas de Stephen King y siempre se dijo que influyó enormemente en "El Resplandor", porque tiene una temática casi idéntica. Y curiosamente se estrenó en Zaragoza sólo dos meses después de ésta. ¿Casualidad?.

Estrenada en el desaparecido Cine Iris el 28 de febrero de 1981


miércoles, 17 de octubre de 2018

MEGAPOST: marquesinas antiguas y estrenos espectaculares (5)

      Vamos con la quinta entrega de este (exitoso) post consagrado a la delectación de los sentidos para los amantes del mundo antiguo. En otros tiempos, en otros lugares, el cine era considerado más que un espectáculo, un acontecimiento ciudadano, y como tal y para atraer al máximo número posible de espectadores los dueños de los cines se encargaban de decorarlos de la forma más espectacular que podían. No existía ni internet ni la televisión como reclamos publicitarios, como mucho la radio, así que las fachadas de los maravillosos teatros antiguos tenían que llamar la atención de los viandantes, y lo hacían con llamativas marquesinas, carteles gigantes, o bien decorando al máximo la entrada y los ambigús, con unos resultados a veces espectaculares, que al verlos en fotos nos hacen suspirar por tiempos mejores para ésto del cine.

      Como siempre, las fotos las he conseguido surfeando por la web, y los copyrights si los hubiera pertenecen a sus autores.

      Sin más, disfruten de estas maravillas del pasado... pasen y vean... clickando las imágenes para agrandarlas.


Empecemos bien lejos: el estreno de "The Spider", de William Cameron Menzies en el Metropolitan Theater de Boston en 1931. Una maravilla de fachada que podría ser la portada de cualquier "pulp".


Otra maravilla: el estreno de "Outside the Law" de Tod Browning (y protagonizada como no por Lon Chaney) en un cine de Montana en 1921. La película se consideró perdida durante 50 años, hasta que en 1975 apareció. Quién hubiera disfrutado de ese estreno... y si se fijan bien, hasta el escaparate de la óptica de al lado es increíble.


Y ya que hablamos de Lon Chaney no me resisto a poner la foto que encabeza el blog, un gigantesco cartel de la Universal en el que se anunciaba el inminente estreno de "El Fantasma de la Ópera".


Y así, el 6 de septiembre de 1925 se estrenaba en la Costa Este "El Fantasma de la Ópera", concretamente en el Teatro Astor de Broadway.

Y el lobby del Teatro Astor se decoró como si de las cavernas dejajo de la Ópera de París se tratara. Impresionante.


Otro estreno distinto de "El Fantasma de la Ópera", esta vez en  el Teatro Clemmer de Spokane, en 1925.


De nuevo Tod Browning. Espectacular decoración para un estreno de "Freaks" en el Rialto de Nueva York.




Cambiamos de continente para mostrar los estrenos de "Metrópolis" de Fritz Lang en Amsterdam, Berlín y Munich en 1927.



Y ya que estamos, un par de fotos del rodaje de "Metrópolis", con el equipo técnico y el artístico, con Fritz Lang enmedio.



Más expresionismo alemán. Estrenos para "El Gabinete del Doctor Caligari" en Estados Unidos. La primera foto es en algún agujero de Alabama, agujero con buen gusto hay que decir... la segunda ni idea de dónde es.



Distintos estrenos para "El Gólem"


Esto era publicidad.


Estreno de "La Momia" en el RKO Mayfair de Nueva York.


Hágase un selfie con Frankie.


Madrid, años cincuenta.



Otra perspectiva del estreno del "Drácula" de la Hammer en Londres, ya vistas en otras entradas anteriores.


Y por el momento lo dejo aquí. Para la próxima entrada me guardo unos cuantos estrenos de los setentas... mientras tanto, que ustedes lo disfruten.


lunes, 1 de octubre de 2018

50 aniversario del estreno de NIGHT OF THE LIVING DEAD

      El 1 de octubre de 1968 se estrenaba en el Fulton Theater de Pittsburgh una película que cambiaría el curso de la historia del cine de terror: NIGHT OF THE LIVING DEAD ("La noche de los muertos vivientes" en nuestro país).
Su éxito fue inmediato, pero tardó un tiempo en ser digerida (nunca mejor dicho) como lo que realmente era: una auténtica bomba de relojería colocada en un extremo muy lejano de la industria fílmica pero cuya explosión socavaría aún más los pilares de una sociedad en descomposición (juro que tampoco ha sido premeditado) y cuya onda expansiva llega hasta nuestros días.

Está usted cordialmente invitado al estreno de una inocente película rodada en Pittsburgh. Luego hay un cóctel.

No hablaré sobre cómo se llegó a eso ya que de esta película se han escrito cientos, miles de artículos, de libros, ensayos, blogs, etc, y no quiero insistir más en ello. Tan sólo recordar que aunque parezca mentira, "La Noche de los Muertos Vivientes" fue el primer largometraje realizado por unos jóvenes de Pittsburgh con muchas ganas y mucha energía, unos jóvenes, comandados por un tal George A. Romero, que habían fundado una compañía publicitaria llamada The Latent Image y que estaba consiguiendo mucha atención por la originalidad de sus propuestas y los estupendos resultados que lograban con presupuestos muy ajustados (y recordemos que Pittsburgh era una de las mayores ciudades industriales de los Estados Unidos, así que trabajo no les faltaba).

Maravilloso anuncio para el detergente "Calgon" realizado por The Latent Image, inspirado en                                                 "Viaje Alucinante" (Fantastic Voyage)

Así, el salto al largometraje parecía algo inevitable, y para ello tomaron una decisión puramente comercial: hacer una película de terror. Las películas de terror de bajo presupuesto eran un medio para darse a conocer en esa época de una manera muy rápida. Una ingente cantidad de drive-ins demandaban películas de todo tipo, y si podían ser películas de terror baratas para proyectar en programas dobles para teenagers mejor que mejor, por no hablar de las matinees de los cines de pueblo con las que se criaron toda una generación de monster kids...


Típica "double feature" de un drive-in, en este caso de uno de Cleveland en la segunda mitad de la década de los sesenta.

Sin embargo no iban a rodar cualquier basura para ganar unos pavos. Al igual que hacían en The Latent Image, se propusieron conseguir el mejor resultado posible a base de esfuerzo. Ellos se lo guisaron y se lo comieron, ejercieron de productores, directores, maquilladores, diseñadores de producción, actores... todo ellos solitos y tratando de hacerlo lo mejor que pudieron, y el resultado fue más que evidente. Cualquier cosa que pudiera engrandecer la película, darle valor de producción, se metía. Un ejemplo es el coche con el que huye Judith O'Dea en la escena del cementerio: el coche pertenecía a la madre de Russell Streiner y se lo pidieron prestado. Un tiempo después la madre tuvo un pequeño accidente con él destrozando el lado del piloto, así que se lo volvieron a pedir y grabaron la escena en la que Barbra se estrella contra un árbol huyendo del primer zombi y destroza el lado del piloto...
otro ejemplo son las actuaciones. Que yo recuerde tan sólo Judith O'Dea y Duane Jones eran actores profesionales, el resto era parte del equipo, como Karl Hardman, que no sólo ejerció de productor (junto a su mujer Marilyn Eastman - "Helen Cooper" en la película) sino también de maquillador y además nos regaló una brillante actuación interpretando al bastardo de Harry Cooper, hasta el punto de que se hace difícil creer que fuera su primera vez delante de las cámaras...
     
      No pienso aburrir con detalles de la producción que son bien sabidos y sobre los que se ha escrito decenas y decenas de páginas. Tan sólo destacar que se trata de una película inteligentísima y que te hace vivir dentro de ella como si de un libro ochentero de esos de "Elige tu propia aventura" se tratara. El guión puede parecer simple, pero nada más lejos de la realidad. Consigue meternos dentro de la historia de una forma aterradora, y hace que nos hagamos los mismos interrogantes que los protagonistas, que saben tan poco de lo que está pasando o cómo reaccionar ante ello como nosotros. Y hablando de los personajes, cuando creemos saber cómo son, cuando los hemos estereotipado, reaccionan de la manera contraria a la que pensábamos que iban a hacerlo, nada es lo que parece y el guión y la dirección juega con nosotros. Así, el personaje de "Ben" interpretado por Duane Jones, un tipo pausado y que mantiene la cabeza fría en todo momento acaba perdiendo el control y la razón mientras que el personaje de "Harry Cooper" interpretado por Karl Hardman, el "malo" de la película, resulta que tenía razón desde el principio y el sótano era el único lugar seguro de la casa... por no hablar del detalle de que en realidad no sabemos en ningún momento por qué los muertos resucitan, o al menos no lo sabemos a ciencia cierta. Ésto, que en su momento fue muy original y sorprendente, si os fijáis en cualquier producción de zombies actual ya se ha quedado como una especie de dogma: los muertos resucitan pero no nos molestamos en explicar el por qué.

     Y sí, el guión fue muy inteligente y la producción muy eficiente, pero es que por si fuera poco en esta película confluyeron además una serie de decisiones que casi se podrían calificar de "casuales" y que contribuyeron a engrandecer su valor y posteriormente su leyenda. Como la decisión de rodar en blanco y negro, puramente económica en un principio pero que sin duda favorece al ambiente del film; en 1968 rodar en blanco y negro un largometraje era algo bastante desfasado, pero eso le dio a la película un cierto tono digamos, "realista", porque la televisión sí era en blanco y negro y eso la conectaba con los noticiarios de la época, bien abundantes de imágenes horribles de la guerra del Vietnam, por poner un ejemplo. Romero siempre dijo que en esta primera película no tenía una agenda política real, sino que es reflejo del sentir de la época, pero la decisión de darle el papel protagonista a una persona de color (algo que Romero siempre insistió en que lo hizo simplemente porque Duane Jones era el mejor actor de todos) también contribuyó a que se le dieran lecturas alternativas a la película, en plena época de lucha por los derechos civiles en Estados Unidos. En el guión original no se describía la raza de Ben, simplemente era un camionero bastante rudo, pero la decisión del propio Jones de suavizar su personaje para convertirlo en una persona bastante más calmada sin duda favoreció también a la película.
O la decisión del cambio de nombre de la película, que no correspondió a Romero & cía... el proyecto se creó con el llamativo título de "The Night of the Flesh-Eaters".

Anuncio original de "The Night of the Flesh-Eaters" para captar inversores. Creo que estaba diseñado por el propio padre de Romero, pero no me hagáis mucho caso.

Pero en algún momento durante el rodaje, o posiblemente durante la edición de la película, se decidió cambiarle el título por el horrendo "Night of Anubis". Y así estuvo a punto de conocerse el film hasta que uno de los distribuidores impuso otro título mejor: "Night of the Living Dead", mucho más comercial y reconozcámoslo, muchísimo mejor. Yo siempre he pensado que "La Noche de los Muertos Vivientes" es un título fantástico y que sin duda contribuyó al éxito de la película. No así al de Romero y sus asociados, que se olvidaron registrar este nuevo título y por eso se quedaron sin derechos de autor ni de distribución. La película no tiene derechos de ningún tipo y cualquiera puede editarla, por eso existen tantas versiones distintas en el mercado. Pero esa es otra historia.

En la fantástica y reciente edición de la película por parte de The Criterion Collection se incluye el workprint de "Night of Anubis", imprescindible para fans psychos y pajilleros.





Unas fabulosas y raras fotos del rodaje en color.


Y dos más en blanco y negro.

      Finalmente el estreno tuvo lugar el 1 de octubre de 1968 en el Fulton Theater de Pittsburgh, y se le dio tratamiento casi de ser la primera película rodada allí.

Anuncio del estreno en Pittsburgh.


La Noche del Estreno Mundial. 1 de octubre de 1968. Hace exactamente hoy cincuenta años.

La película fue un éxito fulgurante. Efectivamente todos los drive-ins la querían a toda costa, y como el sistema de clasificación de edades en Estados Unidos no entró en vigor hasta el año siguiente, se pudo estrenar para todos los públicos. Pero yo creo que el público general no fue consciente del impacto real de la película hasta pasado un tiempo, por lo menos un año o un año y pico. Es muy famosa la anécdota del gran crítico cinematográfico Roger Ebert contando cuando la vio por primera vez, en una matinee llena de niños acostumbrados a inofensivas películas de ciencia ficción o de terror suave para teenagers: https://www.rogerebert.com/reviews/the-night-of-the-living-dead-1968 .
En Europa tuvo un gran impacto y de nuevo fueron los franchutes los primeros en ver que no se trataba de una simple película de terror. Del estreno "oficial" español ya hablé en otra entrada de este blog: http://thethirteenyear.blogspot.com/2017/02/estreno-de-la-noche-de-los-muertos.html .

Y el resto es historia. Fue una de las películas que cambió para siempre los códigos del cine de horror, tuvo dos secuelas espectaculares y un buen remake dirigido por el gran Tom Savini y guionizado por el propio Romero, en el que se jugaba otra vez de manera muy inteligente con las distintas opciones de supervivencia de los protagonistas en la misma situación. Y en lo personal diré que posiblemente sea mi película favorita de todos los tiempos, así que sirva esta entrada en este humilde blog como un pequeño homenaje por su aniversario y como recordatorio del maestro George A. Romero, que se unió a la legión de los no-muertos hace apenas un año.

Una curiosa foto del Teatro Fulton, el lugar donde se estrenó hace cincuenta años, exhibiendo la trilogía de Romero en algún momento de los ochenta. Ahora creo que se llama de otra manera.